Catalunya es la comunidad autónoma en la que más testamentos se redactan en España. No es algo puntual ni reciente, sino una tendencia que se repite año tras año y que responde a una combinación de factores jurídicos y culturales.

Según los datos del Consejo General del Notariado, en 2024 se autorizaron 741.831 testamentos en todo el país, la cifra más alta de la serie reciente. De ellos, 139.858 se firmaron en Catalunya, por delante de Andalucía, que también supera los 129.000, y de comunidades como la Comunitat Valenciana o Madrid.
Una tradición muy arraigada
El liderazgo de Catalunya tiene una explicación que va más allá de los números. En esta comunidad, hacer testamento forma parte de una costumbre profundamente asentada.
El derecho civil catalán permite una mayor libertad para decidir cómo repartir la herencia, lo que incentiva que más personas planifiquen su sucesión. A diferencia del régimen común, la parte obligatoria que debe destinarse a los herederos es menor, lo que da más margen de decisión.
Ese ranking cambia cuando se analiza en proporción a la población. En ese caso, Galicia pasa a encabezar la clasificación, con más testamentos por cada 10.000 habitantes.
Es un matiz importante: Catalunya lidera en volumen total, pero Galicia destaca por la frecuencia con la que sus ciudadanos recurren a este trámite. Andalucía o Madrid también registran cifras elevadas, aunque por debajo de Catalunya en términos absolutos.
Detrás de este aumento hay varios factores. El envejecimiento de la población es uno, pero no el único. También influye que las familias son cada vez más complejas, con más situaciones que obligan a dejar por escrito cómo se repartirán los bienes.
A esto se suma que hacer testamento en España es sencillo y relativamente barato, con un coste que suele rondar los 40 o 50 euros, lo que facilita que cada vez más personas den el paso.


