La muerte de un hombre de 47 años en Nueva Jersey (Estados Unidos) ha acabado impulsando una propuesta de ley sobre la donación de órganos. Keith Lott sufrió una parada cardiaca mientras mantenía relaciones sexuales con su esposa y falleció días después, pero la polémica surgió tras declararse su muerte cerebral.
Su familia denunció que recibió presiones para autorizar la donación de órganos pese a que, según sostiene había abandonado el registro oficial de donantes. El caso fue dado a conocer por el portal estadounidense NJ.com. El caso llevó a un senador estatal a presentar un proyecto de ley para reforzar la verificación de la condición de donante.
Sufrió una parada cardiaca en su domicilio

Según informó NJ.com, Keith Lott sufrió una parada cardiaca el 16 de mayo en su vivienda de Swedesboro, una localidad de Nueva Jersey.Tras ser trasladado al hospital, los médicos lo conectaron a ventilación mecánica y detectaron una grave inflamación cerebral. Tres días después, los especialistas declararon su muerte cerebral.
Fue entonces cuando comenzó el conflicto denunciado por la familia.
La familia asegura que había abandonado el registro de donantes
Los familiares sostienen que Keith Lott había solicitado su baja del registro de donantes un año antes de su muerte. Según explican, tomó esa decisión dos años después de convertirse al islam, una religión en la que parte de los fieles considera que el cuerpo no debe ser alterado tras el fallecimiento.
Tiffany, cuñada del fallecido, aseguró que los representantes de la NJ Sharing Network, la organización responsable de la captación de órganos en Nueva Jersey, insistieron en que su autorización como donante seguía siendo válida.
“Nos repetían constantemente que, cuando marcas la casilla para ser donante, es un contrato para toda la vida”, afirmó.
La familia sostiene además que el permiso de conducir expedido a Keith Lott en 2025 ya no lo identificaba como donante de órganos. Sin embargo, según su versión, los responsables de la organización argumentaron que también debía haber solicitado formalmente la eliminación de sus datos ante la Comisión de Vehículos Motorizados del estado.
La madre del fallecido, Minnie Lott, aseguró que la entidad llegó a pedir que se mantuviera el soporte vital únicamente para preservar los órganos. También denunció que se plantearon acciones legales contra la familia y el hospital. Según los allegados, la situación no se resolvió hasta que intervino la oficina de un senador estatal.
El caso impulsa una propuesta legislativa
Tras la repercusión del caso, el senador estatal Paul Moriarty presentó un proyecto de ley que obligaría a las organizaciones encargadas de la obtención de órganos a consultar la información más reciente de la Comisión de Vehículos Motorizados antes de iniciar cualquier procedimiento.
En una publicación difundida posteriormente en redes sociales, Minnie Lott aseguró que la disputa agravó el sufrimiento de la familia y animó a quienes tengan una decisión tomada sobre la donación de órganos a comunicarla claramente a sus familiares para evitar conflictos similares.
Por su parte, la NJ Sharing Network reconoció que cualquier ciudadano puede cancelar su inscripción como donante en cualquier momento a través de los canales oficiales del estado. Un portavoz aseguró que la organización consulta en tiempo real la base de datos de la Comisión de Vehículos Motorizados para comprobar la situación de cada posible donante.
La entidad también está siendo investigada por una comisión del Congreso de Estados Unidos que analiza denuncias sobre presuntas irregularidades, encubrimientos y prácticas ilegales, aunque por el momento no se han publicado conclusiones relacionadas con el caso de Keith Lott.